Ausencia de la oposición en la presentación del programa de Sant Antoni
09.01.12 -
Es cierto que su sueldo como regidores no les obliga a tanto, pero desde aquí creíamos que la presentación de la fiesta más querida y más participativa que tiene Manacor les haría por lo menos moverse de la “camilla” y dejar el “brasero” por unos instantes. No fue así, no pudimos ver a ninguno de todos ellos en el acto celebrado en Ca Na Vallespina.
Quizás el esfuerzo del consenso que habrían fraguado la semana anterior les había dejado exhaustos. O quizás las comilonas y los polvorones les habían dejado mal cuerpo.
Ser cargo público exige no solo cumplir con el trabajo por el cual se les “paga” sino también asumir una representatividad por respeto a los que les han votado. Las ausencias solo pueden y deben ser justificadas; si no lo son, son desprecios y dejadez. Nuestra tradiciones y nuestras fiestas bien merecen el respeto de todos, más aun el de quienes ostentan la representación de los ciudadanos. De ocho ninguno, es demasiado injustificable. A AIPC ni lo contamos.
Tampoco pudimos verlos, como autoridades del municipio, en el recibimiento a los Reyes Magos en la puerta de la Iglesia dels Dolors el pasado viernes.
Si solo quieren ser unos ciudadanos más, que lo digan en las elecciones y tomaremos cuanta de ello.
Hemos hablado infinidad de veces sobre el tema con algunos de ellos, todos reconocen que tienen mucho que aprender de Antoni Pastor, que es un referente en este aspecto, pero nunca encuentran el momento de empezar y prodigarse en los actos representando lo que son, regidores del Ayuntamiento.
Lo de Pastor tiene un mérito increíble, está en todos los actos, él y representantes de su equipo. Es un sacrificio de tiempo, de saber estar y de voluntad política al servicio de la imagen y de las obligaciones “éticas”. A la oposición, desmembrada en cuatro partidos, ni ésta ni se le espera, y así siempre será oposición. Quizás como es más cómodo solo a eso aspiran.
En los pueblos se vota más a las personas que a los partidos, aunque éstos tengan también su peso. Para votar a las personas hay que conocerlas, tiene que transmitir cariño y cercanía. Un saludo a veces es más productivo que cincuenta programas electorales llenos de mentiras y palabras huecas alrededor de conceptos vacíos. La oposición manacorina no valora el cuerpo a cuerpo con los ciudadanos, un error que siempre han padecido. A los dioses siempre les ha costado bajar a la tierra. Aunque pensándolo bien, quizás tengan razón: solo uno vino, Jesucristo, y miren cómo le fue y dónde terminó. |