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Pastor
ofrece a Antich adelantar el dinero que falta para construir
el Instituto de Son Fangos
08.05.08
Manacor no quiere más retrasos ni hacerlo más
pequeño
El
alcalde de Manacor, Antoni Pastor, ofrece al Govern de Antich,
que el ayuntamiento adelante el dinero que falta para realizar
con éxito la construcción del futuro Instituto
de Bachillerato de Son Fangos de Manacor y que luego sea
compensada la institución municipal por el Govern,
cuando realice los presupuestos de 2009 o con otros proyectos
de futuro pendientes en Manacor donde hay aportación
municipal.
Pastor compareció ayer miércoles con la responsable
local de Educación, Cati Riera, y aseguró
que ha comunicado al Govern de Antich, que desde Manacor
no se contempla reducir la dimensión del Instituto
de Bachillerato de Son Fangos y que debe ser un centro para
1.300 alumnos y un polideportivo cubierto anexo como está
previsto. Manacor, según Pastor, está dispuesto
a asumir la revisión económica del proyecto
para que sea interesante para las empresas constructoras,
ya que adaptarlo a los 8,5 millones de euros que hay disponibles,
supone hacerlo más pequeño y grandes retrasos
porque habrá que hacer un nuevo proyecto.
El Govern se había planteado reducir el proyecto
y adaptarlo a los 8,5 millones que hay disponibles, también
había la posibilidad de complemento de presupuesto
una vez convenidas las inversiones de 2009.
Pastor entiende que no puede perderse ni un día más
y para sacar a concurso público el proyecto habrá
que añadir el dinero que se estipule en la ponencia
técnica y económica una vez revisado y actualizado
el presupuesto mínimo. La única formula según
el primer edil es poner el dinero que falta y seguir con
los trámites. Manacor buscará fórmulas
económicas para adelantar el dinero y evitar más
retrasos, luego con buena voluntad se debe compensar a la
institución local desde el Govern.
Como se recordará, de las 21 empresas que se interesaron
por el proyecto de construcción del mencionado instituto,
20 de ellas renunciaron a participar porque la cantidad
estipulada para el macroinstituto era temeraria, ya que
a los 8,5 millones de euros previstos les faltaba según
los propietarios de las constructoras, al menos 1,5 millones
de euros más, para hacerlo rentable y asegurar el
beneficio industrial óptimo.
Sólo una se presentó y varios meses después
renunció al proyecto, porque según sus directivos
era imposible hacer las obras previstas sin tener garantías
de una revisión de precios sobre la marcha, “los
llamados extras”.
Las constructoras esperan un nuevo concurso público
y más dinero encima de la mesa. Pastor quiere adelantarlo
siempre y cuando lo recupere en el futuro, se lo compense
el Govern u otra institución supramunicipal, ya que
el centro educativo acumula 3 años de retrasos. |