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El
gamberrismo y la marcha nocturna siguen dando problemas en
Manacor
29.04.08
De nuevo le ha tocado el turno a la C/ Olesa y más
concretamente a la fachada de la Iglesia del colegio de
la Caridad, al suelo y los pilones que prohíben aparcar,
y a la calle Jaume Domenge con pintadas y rotura de un cristal
de la oficina de Sa Nostra.
El incivismo, el gamberrismo callejero y la falta de escrúpulos
de unos grupos incontrolados hacen que Manacor se vea degradado
y convierta día a día en más costosa
la partida correspondiente al gasto de mantenimiento de
nuestra ciudad.
Es un compromiso de todos luchar contra esta degradación
del espacio común, pero especialmente de las autoridades,
la vigilancia es una de las mejores bazas para luchar contra
ese tipo de actos vandálicos. Nosotros, como muchos
ciudadanos, nos preguntamos ¿y dónde está
esa vigilancia? Especialmente cuando la marcha nocturna
va cargada de alcohol y otros “perfumes”.
El ruido es un factor importantísimo en el capítulo
de las molestias que generan unos incívicos cantando
y vociferando a altas horas de la madrugada, y los ecos
de los locales mal aislados acústicamente. Pero el
de los desperfectos no es menos importante. Es primordial
la vigilancia, y más bien al final de la marcha que
al principio, los efectos etílicos son nefastos.
Las pintadas por su parte no forman parte esta vez de la
marcha nocturna sino de algunos estudiantes que no tienen
otra misión que dejar la huella de la mala educación
y del desprecio por lo ajeno, en aras de Dios sabe qué
ideología sectaria sin contenido alguno y sin ninguna
otra identidad que la de molestar a los demás. Luchar
contra ello es más cercano y no por ello menos importante:
la educación y el respeto se tienen que enseñar
y practicar en casa, los conocimientos en la escuela. Seamos
consecuentes, no llenemos las calles de irresponsables por
culpa de nuestra irresponsabilidad.
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de fotos
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