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25
gallos de la ciudad de Manacor incumplen la Ordenanza de Contaminación
Acústica
25.04.08
Los corrales caseros sirven para la producción
familiar de huevos
Al
menos 25 gallos de la ciudad de Manacor incumplen la Ordenanza
sobre ruidos y contaminación acústica. Un
total de 25 corrales caseros siguen funcionando en Manacor
porque sus propietarios tienen espacio en la parte trasera
de sus edificios y no renuncian a la producción de
huevos para uso familiar, ni al habitual canto de sus gallos
anunciando el amanecer.
Según el Instituto Nacional de Estadística,
Manacor es una de las ciudades de entre 40.000 habitantes
y 100.000 vecinos, que todavía mantiene operativos
al menos 25 corrales caseros para uso propio de producción
de huevos sin ánimo comercial. Esto supone un mínimo
de 25 gallos que acompañan a los diferentes gallineros.
La mencionada estadística sería un dato más
para contabilizarlo en el mundo de las curiosidades, si
no hubiese antecedentes con los gallos de Manacor en la
reciente historia hace un lustro.
Como se recordará, en 2002 una vecina de Manacor
de la céntrica calle de Francisco Gomila denunció
al gallo de Pedro Matéu, porque cantaba demasiado
fuerte en los amaneceres y no le dejaba conciliar el sueño
después de las primeras melodías. Pedro Matéu
nunca entendió la postura de su vecina, “ya
que el canto del gallo es lo mejor que puede pasarnos en
una ciudad completamente deshumanizada”.
Las reiteradas denuncias de la vecina de Manacor motivaron
la intervención de la policía local en 2003,
quienes se vieron obligados a levantar acta y tomar “cartas
en el asunto”. El expediente policial fue notificado
a Pedro Matéu a quien se le aconsejó el sacrificio
del animal porque estaba incumpliendo la Ordenanza sobre
ruidos y contaminación acústica en vigor,
en la ciudad de Manacor.
La polémica entre ambos vecinos, vio la luz pública
en este mismo rotativo y durante varias semanas el asunto
se trasladó a la opinión pública quienes
opinaron en una u otra posición. Se realizó
una encuesta entre los vecinos y la gran mayoría
defendía el canto del gallo de Pedro Matéu
porque era un ruido venial.
Fue tal el revuelo del gallo de Manacor, que mereció
un artículo de reflexión del profesor y articulista
de El Mundo, Román Piña, quien lo incorporó
en un libro que publicó meses después. Se
hizo tan famoso el gallo de Pedro Matéu que la noticia
mereció espacios en prensa nacional, radios y la
TV.
Ahora, 4 años después, nos enteramos con la
certeza que imprime un organismo como el Instituto Nacional
de Estadística, que al menos 25 gallos cantan todos
los días en Manacor en solidaridad a su compañero
de la calle Francisco Gomila.
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