Las "irresponsabilidades" de la señora Roman y la opción responsable de dimitir
31.12.09 -
La señora Roman ayer fue definida en el Pleno del Ayuntamiento de Manacor como irresponsable, según palabras del alcalde Antoni Pastor y por segunda vez en dos días debemos decir que creemos que no le falta la razón.
Expondremos nuestro razonamiento, sin ningún ánimo de ofender ni crispar a la señora Roman, pero estamos en el pleno derecho de poderle pedir públicamente la dimisión como regidora, ante el cúmulo de críticas que viene recibiendo desde diferentes ámbitos y que en el pleno de ayer se vieron incrementadas debido quizás al calentón bucal que sufrió el día anterior en su rueda de prensa. Dudamos que los manacorins que la votaron merezcan esta representación, o tal vez sí por votar al PSOE en clave de Madrid en lugar de en clave de Manacor, aunque eso sea de forma muy, muy residual, basta mirar la diferencia de los votos conseguidos por el PSOE en las municipales y en las generales o europeas. Aunque quizás hay otras que aún quedaron en el ranking de votos peor que Vd. y si no que se lo pregunten a la Consellera. Los que no la votamos no creemos que el Pleno deba caer en ese tono de bajeza que da la improvisación reconocida públicamente y escudada en el poco plazo de que dispone para preparar las convocatorias. No dudamos que el actual equipo de gobierno y dentro de los plazos que marca la ley agote al máximo el tiempo para el bien de sus estrategias, pero no olvide señora Roman que lo mismo realizan otras instituciones y otros partidos en Palma.
Además nos gustaría saber a qué juego de palabras juega usted. Mire, se lo voy a esplicar, al comenzar la legislatura usted tenía un cargo o una función en la conselleria de Presidencia, creo recordar. Al poco tiempo dejó ese cargo sin usted dar ninguna explicación ni hacerlo público, este medio sí lo hizo y sólo después usted explicó que lo había dejado a petición propia para estar más cerca de Manacor y de los problemas de los manacorins. Vamos a darle el beneficio de la duda, sabiendo que usted se mueve en los ámbitos “políticos”, pero ¿no le parece extraño que no explotara ante los manacorins esa generosidad ciudadana y sólo lo dijera cuando este medio detectó, digamos, el cambio a menor rango de su cargo o función en Palma? Pero ésta no es la cuestión, la cuestión es que si fue por el motivo por usted argumentado ¿por qué se queja de que su trabajo en Palma no le deja dedicar todo el tiempo que desearía a los problemas municipales? Si deja un cargo para asumir otro menor pero que éste tampoco le deja tiempo para estar aquí en Manacor, haberse quedado con el primero con el cual suponemos que habría por lo menos ganado más. ¿O fue otro el motivo del cambio?
Es vergonzoso señora Roman que su partido gobierne en Palma con los mismos socios con los que usted comparte oposición en Manacor y que sus propuestas sean rechazadas en más de una ocasión por esos socios palmesanos, por falta de preparación, por inadecuada al momento o por no saber negociar. La prepotencia juega muy malas pasadas y usted lo sabe. Un portavoz municipal y cabeza de lista de un partido como el PSOE requiere un perfil totalmente distinto al suyo, y son muchos, muchos, los que lo saben, pero qué pocos se atreven a decirlo en voz alta.
Ayer en el Pleno parecía andar usted nerviosa. No me extraña, la poca preparación del mismo que usted reconoció y el calentón de boca que sufrió durante la rueda de prensa del día anterior le hacían presagiar quizás el linchamiento. Y sí que lo hubo, y con razón. Otro, señora Roman, dejaría el cargo aunque no pudiera llegar a fin de mes, la vergüenza en casa se lleva mejor que en público, pero para ello es primordial antes, señora Roman, conocer el significado de la palabra vergüenza, que se lo definirá el diccionario igual si lo busca en castellano que en catalán.
Llegado a este punto me gustaría recordarle la andanada que Vd. metió al equipo de gobierno y al señor Pastor con una finca colindante con el Torrent. Se le llenó la boca de palabras nuevamente y en los juzgados tuvo que decir “donde dije digo digo Diego”, ¿se acuerda, verdad? Quiso ser portavoz de la rumurología sin prueba alguna y le salió mal. La justicia la hizo enmendar. Pues bien, cuando usted hablaba el otro día de chorizos “políticos”, otra vez sin pruebas y generalizando, le diré que yo no soy quien para defender a nadie ni para escribir sobre la honestidad de nadie (en los tiempos que corren sería una temeridad), pero sí quisiera recordarle, y dado que usted generaliza, que en este país llamado España su partido tiene tantos imputados o más por corrución que el PP, y sin ir más lejos en Ibiza tiene una muestra. Sea coherente y seria, su responsabilidad pública se lo exije y si no está a la altura déjelo, nos hará un favor a muchos. No voy a reproducir los comentarios vertidos sobre Vd. por su actuación en el pleno, tengo aún la sangre fría y me puedo contener.
Para terminar quisiera hacer una reflexión y una petición: señora Roman, usted es cargo electo de Manacor con sueldo y además es Portavoz del grupo municipal del PSOE, lo cual incluye un complemento salarial adicional. Además, en Palma tiene una función también remunerada -creo recordar que del Govern- y que esa función le debe permitir cumplir sin problemas sus obligaciones municipales, eso lo conoce muy bien su partido. Por ello, ¿podría decirnos a qué da vd. prioridad?, ¿a su función en Palma para la cual ha sido elegida digitalmente o a sus deberes y obligaciones municipales como regidora municipal, elegida por sufragio por los electores de Manacor? Pero no nos lo explique con palabras, demuéstrelo con hechos. Pero para ello permítame decirle que vamos también por delante y le formulamos la pregunta clave y de gran interés ciudadano: ¿podría el Ayuntamiento de Manacor hacer público las veces que usted no ha asistido durante la presente legislatura a las reuniones, sean del cariz que sean, y a las que haya sido convocada por dicho Ayuntamiento y sus motivos de ausencia?
Señora Roman, su estrategia política es muy sencilla, tan sencilla que ni la debe tener, y permítanos dudar de su capacidad para tenerla o generarla. Oyó usted bien cuando Antoni Pastor le llamó irresponsable, pero aquí hay otros responsables, y son quienes permiten este tipo de espectáculos, quienes no han tenido el valor de decirle a la cara: dimita señora Roman.. Aunque lo que sigue dudamos sea mejor.
Para finalizar, señora Román, y aunque usted con nuestro medio practique la censura y “el desprecio” (nos consta pero no nos molesta, al contrario nos motiva), nosotros somos demócratas, aceptamos las críticas y las recificaciones si fueran necesarias, por lo tanto tenemos el placer de invitarle a responder si alguna de nuestras cuestiones o preguntas creyera que debe explicarlas, sepa usted que el no compartir muchas cosas no significa negarles. Saben que les tenemos presentes para lo bueno y para lo malo, son ustedes los que eligen el lado de la cuestión. Gracias, señora Roman, por leerme y haber llegado hasta aquí. |