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 SOSPIROS
Marc Rigo 
¿Por qué permite el Ayuntamiento y la Policía Local la circulación en contra dirección por Jaume Domenge recomendando paciencia a los vecinos en lugar de actuar con contundencia?

Los afectados piden al Ayuntamiento la urgente colocación de los pilones retráctiles en la esquina con Olesa

08.10.09
- Hoy ha tenido lugar una reunión de vecinos y comerciantes afectados por el incivismo de conductores de camiones de reparto del mercado de las verduras y de otros comercios, así como de vehículos particulares que infringen deliberadamente la señalización de circulación impuesta en la calle Jaume Domenge, no respetando además las distancias mínimas de paso con respecto a las fachadas protegidas (véase las imágenes adjuntas donde pueden observarse en días sucesivos las huellas de los neumáticos de los camiones y un móvil situado en el suelo marcando la distancia del neumático a la esquina). Día a día las huellas de los neumáticos se van marcando más, lo que demuestra que cada día es utilizada esta vía en dirección contraria.

La reunión entre vecinos y comerciantes con el regidor Antoni Sureda y un representante de la Policía Local no sirvió absolutamente para nada, ya que ante la solicitud de instalar pilones en el cruce con Olesa por parte de los afectados, la única fórmula que les brindaba el Ayuntamiento era la paciencia a cambio de una mayor vigilancia ¿? (una paciencia que vecinos y comerciantes ya han agotado y una vigilancia en la que nadie cree que haya efectivos).

Participó en esta reunión el regidor de la oposición Sebastià Gaià que asumió desde el primer momento las quejas de los afectados considerando que eran totalmente razonables y asegurando que no abandonaría el tema ni a los vecinos afectados.

De todos es sabido los problemas que plantea el mercado de las verduras. Es incomprensible por ejemplo que la zona de carga y descarga situada en el mismo mercado esté ocupada por vehículos particulares impidiendo que los de carga se puedan aprovechar como sería lógico. ¿Y de quién son estos vehículos particulares que además no suelen ser multados? Nadie dice nada. Es normal, eso es Manacor. Pero son muchos los que quieren que Manacor sea distinto, son muchos los que piden ya civismo o contundencia.

Los afectados tampoco comprenden si la circulación prevista es de entrada al mercado de las verduras por la calle Principe y la salida es por la calle Antoni Maura, porque se deja que grandes camiones del mercado abandonen éste por Jaume Domenge cuando esta calle en todo caso sólo sería de paso restringido para vecinos.

Situar pilones en las esquinas de Olesa con Jaume Domenge evitaría la entrada y salida de vehículos por esta calle, una calle que “en teoría” se quiere potenciar como peatonal o de paseo y que une estratégicamente Sa Bassa con Ramón Llull.

El regidor, Antoni Sureda, ha argumentado como una de las causas para no poner los pilones en ese cruce que le parecía demencial tener que ponerlos en una calle para que la gente no entrara en dirección contraria, que eso es una norma de circulación de obligado cumplimiento, a lo que el regidor del PSM, Sebastià Gaià, le ha respondido, todo el mundo sabe que en las aceras esta prohibido aparcar, ¿por qué se ponen entonces los pilones si todo el mundo sabe que es una infracción?

La paciencia, tras meses de obras y molestias, es medicina de difícil asimilación, y más cuando las peticiones de los afectados sólo molestarían a quienes incumplen las normas. Los vecinos y comerciantes piden unánimemente los pilones. ¿Cuál es el motivo real de que no quieran instalarse, si hasta se llegaron a marcar y taladrar los huecos para ponerlos? (En las imágenes se pueden ver las marcas con la situación de los pilones que luego “alguien anuló”) ¿Quién tiene el poder y la decisión? ¿Ayuntamiento, Policía Local o ninguno de los dos y quizás presuntamente un tercero?

Los vecinos se volverán a reunir esta semana para meditar qué medidas o acciones tomarán ante la negativa del Ayunatamiento a solucionar el problema ya. Podrían llevarse a cabo acciones de protesta los lunes y sábados, días en que la zona es más concurrida, así como convocar a los medios de comunicación para dar a conocer la postura de los vecinos ante la pasividad del Ayuntamiento.

Como anécdota al día de hoy diremos que dos de los pilones retráctiles situados en esa zona ya han debido ser desmontados por sendas embestidas de coches particulares, lo cual demuestra la peligrosidad del tráfico en esta zona peatonal o restringida.

En el titular solicitábamos al Ayuntamiento contundencia en lugar de paciencia, ya que la paciencia no podemos entenderla sobre la base de más vigilancia en la zona, ¿y de dónde sacará más efectivos la Policía Local? Tenemos lo que tenemos, actuar con contundencia es evitar quizás una desgracia (no olvidemos que el cruce de Olesa y Jaume Domenge es cruzado por muchos de los niños del colegio de La Caridad en diferentes horarios), o un desperfecto en una fachada BIC y su posterior denuncia. No hay que olvidar, tampoco, que los Bienes de Interés Cultural deben de protegerse por las administraciones y no sólo por los particulares. La protección que antes brindaba la acera a las fachadas ahora no la brinda nada, y lo que la ha anulado ha sido precisamente las obras de peatonalización a cargo de las instituciones, las mismas que deben poner todas las medidas oportunas para que, como mínimo, la protección sea la misma que antes, y en este caso la única posible es la supresión del tráfico y mucho más en contradirección.

Al gobernante se le debe exigir que resuelva. La paciencia no tiene rédito electoral que nosotros sepamos, y si alguno así lo cree, flaco favor hará a quien lo necesite.



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