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 POLÍTICA
Antibasse 
La rana

09.10.09
- Andaba la selva alborotada porque los heraldos del rey León iban convocando a todos los animales para una asamblea aquella misma tarde. En el lugar y a la hora señalada, con asistencia de todos los animales de la selva colocados en círculo, se inició la asamblea presidida por el rey León. Éste, con voz recia y firme, anunció: “El motivo de reuniros es para deciros que mañana daré una fiesta en este mismo lugar” ¡Bien! Gritaron los presentes y, con más entusiasmo, la rana que no paraba de saltar. El rey León prosiguió: “A la fiesta estáis invitados todos los animales de la selva...”. Los gritos de los presentes se arreciaron todavía más y, con más entusiasmo, los de la rana. Pero el León continuó: “Repito, estáis invitados todos los animales de la selva, menos uno”. ¡Bien, bien, bien! dijo saltando y gritando una vez más la rana. El rey León puntualizó: “El animal no invitado, es un animalejo pequeño, verdoso, de tacto gelatinoso y de ojos saltones”: ¡Eso aún me gusta más, dijo la rana, que se fastidie el cocodrilo!
En este planeta que vivimos muchas personas no queremos darnos por aludidos o no tenemos capacidad para captar que somos los aludidos.
Aquí en Mallorca, el día 30 de septiembre presentaron la renuncia de sus cargos los tres consellers del partido UM, con sus directores y subdirectores insulares, en el Consell de Mallorca. La guinda final la había puesto la presidenta del Consell, Francina Armengol, en una declaración diciendo: “quien no se encuentre contento ya sabe lo que tiene que hacer, irse”. De las declaraciones posteriores hechas por miembros de UM y por su portavoz justificando la renuncia, hemos leído en prensa expresiones como: “no nos gusta cómo funcionan las cosas en el Consell y estamos cansados de que no se nos escuche”, “falta de respeto a los consellers de UM que dan gobernabilidad a Armengol”, “la Administración colapsada y paralizada”, ”se promueven cosas inútiles de cara a la galería”, “retraso en los pagos a los proveedores”, proponen “reducción de cargos en la Institución Insular” ya que “en la pasada legislatura había 7 consellerías con 36 cargos y en ésta hay 12 consellerías con 52 cargos”, “al día de hoy no se ha ejecutado ningún proyecto”, “necesidad de austeridad en el gasto”, “la presidenta del Consell, Francina Armengol, es quien tiene que desatascar la situación, por lo que estamos a la espera de que nos diga de qué forma”.
Los argumentos son claros para quien los quiera entender: se ha formado, al parecer, un cuello de botella por la intervención de la Presidenta de la Institución y sus “ayudantes” sobre las consellerías de UM en el Consell, de tal manera que éstas no pueden poner en marcha ningún proyecto en esta legislatura al dejarlas sin capacidad de iniciativa. La inactividad a la que se ven sometidos los de UM les humilla y avergüenza, motivo por el que han dimitido.
Sabemos que la composición del Parlamento del Consell es matemática simple. Sus 33 parlamentarios están divididos entre 16 para el PP, 11 para PSIB, 3 para UM y otros 3 para el BLOC. UM está a la derecha del PSIB y el BLOC a su izquierda. Solamente que se abstenga UM dejá en minoría a PSIB + BLOC. Es decir, éstos últimos sin UM no pueden hacer nada. El PP sin contar, al menos, con la abstención de UM, tampoco. UM está, pues, en una posición que le permite oponerse a cualquier presión o humillación de los demás. Ahora ha dicho basta a la señora Francina.
Al PSIB, con su Presidenta al frente, no le queda más remedio que rectificar. Es decir, no le queda más remedio que hacer un acto de contrición pública y decir que su forma de dirigir el Consell hasta ahora ha sido desafortunada y exponer públicamente hasta donde está dispuesta a cambiar. Mas si se cree que lo ha hecho bien y que no quiere cambiar, entonces que vaya recogiendo sus bártulos del despacho de la presidencia, y que se vaya a su casa, ya que UM no va a dar marcha atrás. Por dos razones, una es que no soporta, como queda de manifiesto por sus declaraciones, la forma en que ha sido tratada hasta ahora en el Consell, y la segunda, es que puede exigir otro trato más digno.
La impresión que tenemos muchos ciudadanos de Mallorca es que la señora Armengol hace como la rana, no darse por aludida, y por eso se atreve a decir: “doy a UM una semana, como máximo, para alcanzar un acuerdo que permita la recomposición del Pacte”. No, la semana, en todo caso, la tiene ella para rectificar.

Antibasse



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