Para
la protección de los ciudadanos de a pie, ante la proliferación
incontrolada del tráfico rodado por la zona peatonal
de Jaume Domenge
10.09.09 -
Mañana puede ser el gran día en este céntrico
cruce de calles, el colegio de la Caridad abre sus puertas
y el caos circulatorio está asegurado. ¿Por
qué no se ha puesto remedio aún y no se ha diseñado
la reforma circulatoria de esta zona? ¿Quién
la retrasa? Al parecer podría ser el regidor, quien
no se atrevería a firmarla.
Este medio ha podido saber que los dos pilones retráctiles
estaban proyectados y están adquiridos, pero las
dudas del regidor Antoni Sureda han aparcado su colocación
en un punto de vital importancia como es el cruce de Jaume
Domenge con Olesa, con un paso de peatones en la misma esquina,
el cual atraviesan cientos de niños y padres cada
día, (además a distintas horas). Los pilones
protegerían precisamente ese paso de peatones.
Pero no sólo eso, tampoco hay ningún ceda
el paso sobre la calle Olesa que informe que en el cruce
con Jaume Domenge hay un paso de cebra, sólo un dibujo
en el asfalto, cuando la circulación de esta calle
era hasta ahora preferencial al llegar a Jaume Domenge y
ahora no. Prevenir es salud.
Mañana comienzan las clases y no hay la oportuna
señalización colocada, aún se está
discutiendo el sentido de la circulación, y si se
pregunta nadie sabe nada. ¿Qué ocurre?, ¿hay
que esperar al primer accidente que todos lamentaremos para
solucionar el tema?
Al no haber ahora aceras los coches giran a derecha e izquierda
en este cruce, porque nadie respeta la dirección
de Jaume Domenge. Todos los días suben coches desde
la plaza Ramón Llull hasta la mismísima plaza
de las Verduras y no pasa nada, no son coches de las obras,
son coches particulares, las motos y bicicletas circulan
en todos los sentidos y es lógico que comerciantes,
vecinos y profesores muestren su alarma ante la pasividad
del Ayuntamiento.
Además
existe el agravante de que al haber quitado las aceras no
hay protección para el peatón, las huellas
de los neumáticos de los coches que giran demuestran
a las claras que invaden totalmente lo que antes eran aceras,
llegando incluso a pasar a menos de 20 cm. de las esquinas
de los edificios (edificios con fachadas BIC). ¿A
quién protegemos? ¿Alguien presiona? Es urgente
una determinación y los vecinos juntamente con los
padres de alumnos y comerciantes de la zona la demandan
con urgencia.
Los pilones retráctiles, como los que existen ya
en la zona de Sa Bassa de Manacor, evitarían muchos
desmanes, pero habría que vigilar muy bien quién
tiene acceso a las llaves de ellos, prevengamos antes que
tener que curar.