art comunicació i cultura
 

 SOSPIROS
Marc Rigo  
“Lapsus” del servicio de mantenimiento de la jardinería pública de Manacor

19.08.09 - Ayer por la tarde, paseando por la Rambla de na Camel.la (que por cierto luce espléndida a pesar de las obras que se están realizando en viviendas privadas), pude observar que los árboles de esta rambla, los lledoners, especialmente los del primer tramo, sufren un agravio comparativo enorme con respecto a los del segundo y tercer tramo (empezados estos a contarse desde la calle Amargura). Les explicaré: los del primer tramo sufren una sequedad tremenda, hasta el extremo que restringe su crecimiento, mostrando a la tarde sus sufridas hojas retorcidas, frente a los del segundo y tercer tramo, que muestran su esplendor con una ya tupida copa que produce una agradable sombra que hace las delicias de los paseantes o de los que toman el fresco sentados en los bancos de la rambla.

El problema no viene de ahora porque con una simple observación de los árboles del primer tramo por un lado, y los del segundo y tercer tramo por otro, veremos que la copa de éstos es el doble que la de los primeros. Es de suponer que alguna avería en su sistema de riego se ha producido desde hace tiempo y ha provocado que la uniformidad de los árboles haya perdido su intensidad en este tramo. Es cierto que el primer tramo corresponde a la zona donde está ubicado el parking subterráneo, pero eso no es excusa para que estos árboles sufran lo que sufren en verano. Si se deseaba plantar estos árboles en esta zona se debían haber hecho las previsiones necesarias de espacio, tierra y riego. Sencillamente no es justificable el error o la dejadez.

Pero lo más extraño no es que nadie de los servicios municipales se haya dado cuenta del fallo y lo haya solucionado, sino que esto sucede en el tramo donde tiene su vivienda la consellera de Agricultura del Govern de les Illes Balears, la señora Mercè Amer. Y los lledoners son árboles autóctonos de nuestras islas, por lo tanto merecen aún mas cariño -si cabe- de quien tanto defiende “lo nostro”. Por ello, y al respecto, yo me pregunto y le pregunto: ¿no ha sido capaz usted de ver el sufrimiento de estos árboles?

Ver cuando un árbol o una planta tiene sed, no se aprende en la facultad, basta una simple mirada, las hojas hablan por sí solas, son como un libro abierto para quien quien quiera leer. No quiero pensar que no se ha dado cuenta, ni que no sabe cómo se nota la falta de agua, pero ya que usted es del gremio -me refiero a la agricultura-, ¿no podría pedir a quien fuera que solucionara el problema de estos pobres árboles? Una sola llamada suya a quien corresponda quizás obtenga más respuesta que un “simple medio” ¿no cree? Como verá, este caso se solucionaría fácilmente, no harían falta ni subvenciones ni “despropósitos” varios en proyectos especiales. De antemano, vayan mil gracias por su atención, señora Amer.

*Imágenes comparativas entre el primer tramo y el segundo acompañan este artículo



escola municipal de mallorquí de manacor

Ajuntament de Sant Llorenç des CardassarAuditòrium Sa MànigaBruc-Boal S.L.El árbol de los prodigiosRestaurante De Vinci