|
Francisca
Hernández
23.06.09 -
Dña. Francisca Hernández, hasta las nueve
horas y cinco minutos del viernes día 19 de junio
del 2009, esposa del inspector D. Eduardo Puelles por voluntad
propia y, a partir de de ese día y hora, viuda y
madre de dos hijos, Rubén y Asier, huérfanos
de padre, por voluntad de unos asesinos que le colocaron
una bomba lapa en los bajos de su coche.
Esta mujer, dolida en lo más hondo de su corazón,
ha tenido la suficiente entereza para decir cosas tan coherentes
y comprensibles como las siguientes:
“¡Soy
la mujer de Eduardo y me siento muy orgullosa! Lo único
que han conseguido ha sido dejar dos huérfanos y
una viuda. ETA no va a conseguir nada más, porque,
gracias a Dios, hay mucha gente como mi marido, mucha, y
no van a poder con ellos. Cada día van a salir más
y más. A mí no me van a ver llorar. Lloraré
en casa, pero aquí no, no voy a darles ese gusto.
Son asesinos y no presos políticos. Que no vengan
sus familias pidiendo dinero para ir a verlos porque son
presos políticos. ¡Mentira! Son asesinos. Me
han hecho mucho daño, pero les va a costar mucho
poder conmigo y con mi familia. Con los hermanos de mi marido,
con mi madre y con toda la gente que le quiere. Aquí
se puede vivir muy bien, porque hay gente muy decente y
muy honrada. Cada uno tiene sus ideas, pero las defiende
hablando y no matando. Si España se ha unido a la
Unión Europea, ¿por qué tenemos que
separarnos nosotros? Somos personas y tenemos que unirnos.
¡Estoy muy orgullosa de mi marido!”
Las
palabras de Francisca Hernández resonaron en la manifestación
de repulsa contra el atentado de ETA con tanta fuerza que
parece que dirigentes del PNV han declarado su disconformidad
con que las viudas hablen. Para algunos dirigentes del PNV
el discurso fue “demasiado épico”. También
parece ser que un dirigente de dicho partido PNV, sin identificarse,
tras escuchar el discurso de la viuda dicen que dijo:
“En
esas circunstancias no se puede dejar el discurso a la viuda.
Fue una situación durísima. La mujer lo mezcló
todo. Hizo referencias muy duras a las familias de los presos.
Supongo que estaría sedada a tope. Eso lo tienen
que cuidar. Es mejor que las viudas no hablen”.
No sé
quién sería el “Jamenei” del PNV
que pudo pronunciar tales manifestaciones para desprestigiar
las manifestaciones de Doña Francisca Hernández,
pero de seguir a sí, va a quedar al descubierto,
antes de lo esperado, la obcecación de algunos nacionalistas
vascos.
¡Ojalá
que los políticos de turno hablasen con la claridad
y sensatez que habla la viuda de D. Eduardo Puelles!
Dado
que en las elecciones al Parlamento Europeo UM se presentó
en coalición con el PNV, bueno sería oírles
desmarcarse públicamente de las manifestaciones,
sin rostro, del PNV, a no ser que las compartan. |