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El
hijo adoptivo se resiste a emanciparse
08.04.09 -
Ayer lunes, con algo de antelación, me había
acomodado en una silla del público en el local de
plenos del Ayuntamiento de Manacor esperando que el pleno
de ese día se iniciase. Los concejales iban entrando
y, tempranamente, el señor Llodrá, concejal
de Ezquerra Republicana de Catalunya, ya estaba allí.
Se le veía nervioso pero a la vez muy contento. Iba
y venia a charrar con los concejales de la bancada de preferencia,
que es la del PP y AIPC, una y otra vez. Con el alcalde
señor Pastor se intercambiaban gracias y risas por
doquier. Todavía no habían llegado el señor
Gayà del PSM y el señor Pascual de los VERDS,
compañeros de grupo municipal aunque no de partido,
de momento. Digo de momento porque a la vista de la última
revista de papel distribuida por Ezquerra Republicana de
Catlunya, la fotografía impresa que lleva dicha revista
más parece que los tres son de Ezquerra y no cada
uno de distinto partido. Si a quien corresponde no lo remedia
no sería extraño que Ezquerra se engulla pronto
al PSM y VERS.
Era pues el señor Llodrá la estrella del estrado.
Como uno va siendo veterano en oír plenos, pensé
que alguna sorpresa nos iba a deparar el señor Llodrá.
Siempre procura este joven concejal hacer sus gracias y
sorprendernos. Lo mismo puede presentar una moción
pidiendo que el Ayuntamiento de Manacor acuerde ordenar
a la Generalitat valenciana que deje emitir en su comunidad
la televisión de Cataluña y Baleares como
que permita emitir la tele valenciana en nuestra comunidad
y en la catalana. No hay fronteras pare él. Cree
que la “soberanía de Manacor” no acaba
donde comienza la de Felanitx, Sant Llorenç, Petra
y Villafranca. Pronto se fue despejando el asunto.
Como un niño con consola nueva, fue el señor
Llodrá repartiendo a la bancada de la prensa un folio
con el contenido de la moción que por urgencia iba
a presentar. Al público en general no nos llegan
nunca esos folios de información. Pero uno que hace
oreja, pronto oyó entre la prensa la palabra Franco.
Hubo de esperar el señor Llodrá más
de dos horas para que le llegase el turno para revelar su
sorpresa. Pretendía presentar una moción por
la vía de urgencia en la que se retirará la
condición de hijo adoptivo al gallego general Franco,
distinción que, el Ayuntamiento de Manacor el 21
de diciembre de 1936, le había otorgado. Iba a ser,
debió de pensar, cuestión de un segundo. Al
parecer había sido, cuando buscando fórmulas
jurídicas de cómo hacer hijo adoptivo de Manacor
a un ilustre personaje insular, descubrió que, Manacor,
no había sido distinta a otras muchas poblaciones
y había declarado hijo adoptivo al general, adopción
que no había sido revocada. No hace falta mucho imaginar
el yuyuyó que le debió de dar saber que Franco
era hermano de adopción.
Debió pensar que, atrayéndose para la causa
al sector más conservador del consistorio, la revocación
de la adopción se iba a aprobar y que el mérito
sería suyo. No pensó, o evitó, hacer
partícipe de ello a los otros grupos, posiblemente
por aquello de que no me pisen y se adelanten en presentar
la moción. La cosa es que el trámite de urgencia
requiere una votación previa por la que se apruebe
o rechace su entrada al pleno como asunto urgente. Llegado
el momento de defender la urgencia el señor Llodrá,
la verdad es que se esforzó muy poco en prepararse
los argumentos, dijo cuatro cosas nada más. Debió
pensar que era mejor reservarse los argumentos y puesta
en escena para el debate tras aprobarse la urgencia. Pero
la cosa no le salió bien. La concejal de ALM-UM,
señora Julve, no estaba para gracietas ni risas y
espantó la necesidad de urgencia con un “después
de setenta años, el tema de Franco puede esperar
a un pleno ordinario”. Ello le vino de perlas a la
Sra Román del PSIB, quien al no tener preparado el
tema, no podría argumentarlo como le gustaría
y dijo también que el tema podía esperar aunque
abril era buen mes. El señor Amer de AIPC, quizá
recordando sus años de militancia en el PSOE, dijo
estar sorprendido de que dicho partido no votase la urgencia
a favor, lo que hizo entrar en contradicciones a la señora
Román. Pero el alivio de la postura de ALM-UM y PSIB
fue para el PP. El alcalde señor Pastor, argumentando
que no iba a haber unanimidad, donde había dicho,
al parecer sí en privado al señor Llodrá,
ahora decía no. Oído esto, al concejal, señor
Bosch dejó de brillarle la cara de sudor y al señor
Llodrá se le cortó la sonrisa y mostró
su enfado. Al no aprobarse la urgencia, la moción
no se debatió.
El hijo adoptivo se resiste a emanciparse. Otro día
será.
Antibasse
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