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 SOSPIROS
Marc Rigo 
Manacor pierde peso político en las instituciones de las Illes Balears

05.02.10 - La legislatura empezó con 4 consellers manacorins (dos insulares, Joan Lladó y Catalina Julve, y dos del Govern, Mercè Amer y Miguel Angel Grimalt). Hoy, tras las decisiones adoptadas en las distintas instituciones por Antich y Armengol sólo nos queda uno, la sra. Amer, la única que parecía tener fecha de caducidad para este enero, según se desprendía presumiblemente de las palabras de Antich en una de las múltiples crisis anteriores de un govern al que parece que la crisis se le ha convertido en crónica por no haberla curado a tiempo. La indecisión siempre provoca grandes problemas y de eso el sr. Antich sabe mucho. Créanme, nada está cerrado y nada está acabado, quedan episodios aún por vivir de este culebrón llamado “Pacto de Progreso II”, que terminará peor que el anterior.

Hay que destacar que Lladó dimitió por voluntad propia, no fue cesado, y por no querer estar en un gobierno con una UM plagada de imputaciones. Le costó pero lo hizo, la silla siempre es la silla, “supuestamente”.

De momento lo más preocupante para Manacor será la pérdida de protagonismo político a alto nivel y el aumento del paro que lleva implícito el cese de dos consellers y, suponemos, todos los cargos nombrados políticamente por ellos. Algunos, nos consta, podrían haber dejado otros trabajos para incorporarse a la política. Pero ya se sabe, la política es como la carretera, no dependes sólo de lo que hagas tú sino también de lo que hagan los demás. Cuántas muertes no ha habido por culpa de un conductor temerario. Aplíquenlo a la política. Los que conozco por lo menos sé que sabían del riesgo, pero tampoco será para tanto el drama, pronto y muy pronto los de otro color estarán colocados a buen seguro. Y es que las sillas del poder tiran mucho, aunque reduzcan consellerias, es la ley del reparto, cruel pero cierta. Presuntamente, colocados y afiliados a veces se confunden.

Pero nos preguntamos, ¿cuál será el destino de Mercè Amer tras una nueva remodelación? Ya que al parecer Agricultura y Medio Ambiente se reunificarán como ocurre con el gobierno central. Es todo una incógnita la que siempre ha dado luz en la carrera de esta política manacorina, quien nunca ha destacado por su presunta gran brillantez ni por sus extraordinarios logros. Recuerdo ahora las palabras de Matías Valles en un artículo del diario de Mallorca en el que la describió, creo recordar y permítanme el simil ya que no recuerdo exactamente sus palabras, que si fuera color sería el gris, un gris profundo y anodino. ¿Quién recuerda algo de lo que hizo como Directora de alta Inspección Educativa? ¿Y cuál ha sido su paso por Agricultura? Recordemos que Antich tuvo que salir al quite con las asociaciones de agricultores en más de una ocasión. Eso sí, ha repartido subvenciones y ha promocionado el “producte local” que casi nadie entiende. Pero siempre ha estado en el meollo político, ¿por qué?, se preguntan muchos. Nosotros como medio también nos lo preguntamos y se lo preguntan otros compañeros y hasta incluso se lo vienen preguntando muchas gentes del PSIB de los cuales no daremos nombres por elegancia, ni diremos qué implicación tienen con el partido por las represalias. En los partidos, ya se sabe, la discrepacia interna debe ser cero o, de lo contrario, hay apertura de expediente. Y lo que es más duro para el PSIB es que es Secretaria General de una agrupación que clama al cielo cambio, apertura, derribo y liquidación, para generar un nuevo grupo socialista capaz de plantar cara al PP y ser, junto con un partido bisagra, opción en Manacor. Mercè Amer lidera -y me remito a sus resultados y a los de su sucesora, Júlia Roman- una agrupación que a muchos socialistas les desespera y les avergüenza por los ínfimos resultados obtenidos en las elecciones municipales por la nula implantación social y por su escasa presencia en el municipio, que va acompañada de un nulo carisma personal que nada tiene que ver con el que debería ser. El carisma da cariño, la prepotencia lejanía.

En política todo es complicado y bastante impredecible. Haremos tiempo, Antich lo necesita. Mientras, Mercè Amer debe reflexionar. Su historia manacorina la marcará de forma creemos que muy negativa en la agrupación de Manacor y en el socialismo profundamente arraigado en este municipio. Vean los resultados de las elecciones generales o europeas, ¿quién dice que aquí no hay socialistas? Tuvo Mercè Amer la gran posibilidad de generar un cambio aquí, pero no supo dirigirlo, ni apoyarlo, ni creer en él, y además propició su condena a manos de Armengol. Perdió el billete del tren y éste no era el tren tram. El tiempo ha demostrado el valor de ese cambio -y ella sabe perfectamente el significado de mis palabras-, pero optó por ser conservadora en la izquierda, un pecado imperdonable. La rectificación hubiera sido el camino, pero optó por el olvido, aunque sospecho que presuntamente existe la intención de restablecer puentes con algún protagonista de este pasado reciente, le pese a quien le pese. Quizás algún día no muy lejano podamos dar las claves y la partitura de esta nueva composición.



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